Deciphering metal library

©Manuel Palacios, Tayos cave man

Soy “cave man” porque al verme como un “cavernícola”, me sitúo en un espacio-tiempo que me resulta imposible de acceder con una lógica cartesiana. Me situo en un punto en que me resulta mas fácil, navegar por la historia que ha sido escrita, y por la que no ha sido escrita.

De mi padre recibí tres cosas: su apetito bibliográfico, su fortaleza en el físico y tezón en la investigación; de mi madre, el deseo de ser mejor cada día y la necesidad de encontrar respuestas. De mis hijos recibo la inspiración de no desfallecer, pese a los obstáculos. Porque el revisar la historia y no conformarse con las implantaciones de origen y de fé, es mi compromiso. No soy el dueño de la verdad, porque la verdad no le pertenece a una persona, a un dogma; la verdad es la suma de muchas verdades. Por tal motivo, la historia no escrita, no es la que han inspirado y financiado los vencedores y los grandes imperios, sino la suma de las pequeñas historias de los pueblos pequeños, vivas aún en muchos casos, en la tradición oral.

Empecé esta búsqueda en la edad temprana, con un inusitado interés en el tema ufológico que no fue orientado, y no sabe como agradezco que así fuera, las historias de mi padre sobre los Llanganatis (donde se presume está escondido parte del tesoro de Atahualpa), sobre la selva, y sobre los misterios de la tierra, aumentaban día a día mi necesidad de  saber más, y mi padre alimentaba esa necesidad con libros. Es así como después de una primaria búsqueda filosófica y espiritual que me llevó a ver en China e India lo que no podía encontrar dentro de mí (o lo que me habían hecho creer que no podía encontrar), fue cuando se manifestó el aforismo de que “la luz alumbra todo alrededor de sí excepto a sí misma”. Centré la vista en lo que me rodeaba, en la cosmovisión que huele a Andes y mientras me hallaba investigando el ancestral uso medicinal del Agua de mar en el pueblo Chonana-Guancavilca, resolví algo:  “Este llamado NUEVO CONTINENTE encierra mas conocimiento y misterio que cualquier otro”. Tan solo reflexionar en esa frase me hiela la sangre. Fue el inicio de quien soy y de quien me estoy convirtiendo.

Antiguos periódicos que mi padre conservaba y donde se hablaba de las Cuevas de los Tayos, Colección Crespi, avistamientos y misterios de estas latitudes me permitieron poco a poco centrar mis objetivos en este territorio que aunque no me ha dado respaldo alguno (quizás como una prueba de perseverancia), pero  me dio la vida. Puedo pasar la vida entera investigando y escribiendo, sin moverme un centímetro fuera de estas fronteras, y creo que es un llamado que hago extensivo a todos, desde cada uno de vuestros países.

No quiero ser un hombre de secretos. Quizas los secretos quieran que yo sea su hombre, pero no va a ser así. Porque para lo que realmente está oculto vea la luz, primero debe difundirse lo que ya vio la luz y aun se desconoce.

Este artículo es tan solo el comienzo de una serie, en los que difundiré mi trabajo en torno al deciframiento de la  Biblioteca metálica que reposó en custodio del Padre Carlos Crespi Croci, hasta semanas antes de su muerte, cuando observó con dolor, como sus preciados artículos eran embalados para ser ocultos en lejanas latitutes, y el resto (lo que no era peligroso, o lo que pensaron que no sería peligroso) era vendido, repartido y subastado. El resto, aún descansa en diferentes lugares en la provincia del Azuay.

Hemos sido afortunados de poder observar algunas piezas que se conservan en buenas manos (mejor que en poder Estatal), quienes han dado la facilidad para que podamos continuar con esta labor de DECIFRAR  LA BIBLIOTECA  METÁLICA.

 Una de las primeras piezas metálicas que llamó nuestra atención fue la que hemos denomidado en lengua shillipanu (quizás la lengua madre de Amérika, afín a la lengua szekely magyar, al sumerio y el chino antiguo de la escritur Kuwen), “Nunkelá Kitoa” o los Felinos de la Mitad del mundo. Adjutno mi interpretación a los símbolos contenidos en el gráfico como escritura codificada, así mismo en la parte inferior están las correspondencias que he hecho con la escritura Caria de Anatolia y la escritura Magyar.  Cuando se repiten las imágenes tanto a la izquierda como a la derecha, está indicando que se está ubicado en un lugar donde astrológicamente pueden verse tanto las constelaciones de uno como otro hemisferio. Si tomamos como eje la shilli kitoa o línea de la tierra de la mitad, podemos como por imagen de espejo ver tanto las constelaciones del norte como las del Sur. El eje alineado al sol (el ojo) se extiende en un “sol en la tierra” representado en la pirámide, un símbolo muy conocido y del que se ha dicho mucho sin ni siquiera rasguñar su significado más profundo. Alrededor del sol hay nueve planetas. Hay una serpiente repetida, por lo antes mencinado que representa a HuanPiní(en shillipanu)  Hidra Hembra, constelación cercana al ecuador celeste. Tiene forma irregular y está compuesta casi en su totalidad por estrellas débiles. Comienza al sur de la constelación de Cáncer y se extiende hacia el este, casi hasta la constelación de Libra. Su forma, larga y sinuosa. !Cuanto conocimiento astrológico yace en esta pieza!

La constelación de nunkelá llamado en lengua popular o runa simi “Chinchay”. Y el mastodonte, animal totémico de la Toa, la tierra en la base de la pirámide, donde se proclaman en una línea de caracteres de izquierda a derecha, en dos lecturas, en dos niveles diferentes (como es común en esta biblioteca) tanto la historia general como los nombres de los “dioses solares”, o “el sol en la tierra”,  representado por la pirámide, entre estos nombres; y no es definitivo, por supuesto podemos identificar a: Ea (otro nombre de enki o Sunki en la mitología sumeria, y que tiene relación con el dios que mora en las cuevas, según la mitología Shuar relativa a Cueva de los Tayos); Kun (cabeza del panteón huno-magyar y Andino), Tun y Kush. Muchos de los símbolos no han sido identificados, ya que no contamos con un calco de la placa o una foto de mejor calidad que la mostrada, lo cual ahorraría el tiempo de especulaciones en torno a la dirección y los trazos. Sé que resultará chocante lo que voy a exponer pero mi método científico es 70% intuitivo y 30% cartesiano. Todos estos conceptos, que por ahora resultan abastractos para todos mis lectores, serán ampliamente desarrollados en mi libro “Amérika Prohibida” de relativa pronta aparición. 

Termino este artículo que no es sino una introducción, con una foto que servirá como base al siguiente deciframiento, donde vemos una muestra de fauna Pleistocénica que no fue desconocida a la Kitoa, “la tierra de la mitad”

  

 ©Manuel Palacios, Tayos cave man

Toda reproducción del texto e imágenes debe contar con permiso por escrito del autor
Categorías: Uncategorized | 6 comentarios

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6 pensamientos en “Deciphering metal library

  1. marcelo@hotmail.com

    Quisiera saber si de lo que tu ganas en dinero en base de las publicaciones cuanto aportas de tu investigacion a la comunidad de Coangos quienes custodian la Cueva de los Tayos…

  2. Debasish

    Cuanto gano de dinero, jajaja..en este país no se gana investigando seriamente…quizás si, siendo burócrata…contestando la segunda parte, de lo poco que gano en mi trabajo como diseñador industrial, hago lo posible por llevar cualquier artículo para los hogares de estos yatsurus, así lo he hecho en Chuwitayo y con alguna familia de Coangos. No soy adinerado, la investigación ha sido una “maldición” que me ha costado muchas cosas, sin embargo, como decía Atahualpa Yupanqui:

    Cantarás tu extravío lejos de la grey, pero tu grito
    será un grito solamente tuyo, que nadie podrá ya entender.

    Sí; la tierra señala a sus elegidos.
    Y al llegar el final, tendrán su premio, nadie los nombrará,
    serán lo “anónimo”,
    pero ninguna tumba guardará su canto …

  3. Anónimo

    lo maximo

  4. Anónimo

    Sigue adelante Manuel. Estoy convencido que es este tu destino. Dependemos en ti y en otros como ti que nos guíen y nos dejen saber la verdad. No te rindas !!! Saludos

  5. Tayos Cave Man

    Saludos Anonymus, y escribeme a mi mail

  6. rossmarino

    sintonizo con lo que aquí está escrito y me resulta de mucho interés la foto y algunos de los comentarios (como el hecho de que Neptuno y Urano no estén representados etc). Te invito y animo a seguir en tu investigación. GRACIAS por compartirlo

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